El sueño no se recupera. Las horas que no dormimos no las compensamos con un fin de semana de siestas. En el sueño no existe la lógica de la recuperación o del crédito, es decir, cuando dormimos poco vamos acumulando un cansancio progresivo que en algún momento se empieza a ver reflejado en nuestra salud o comportamiento.
No estamos hablando del insomnio, del no poder conciliar el sueño, que es otra clase de problema, sino de las horas que le robamos a las noches para quedarnos trabajando, mirando una serie, atrapados con un libro o reunidos con amigos. Las horas que podríamos dormir, pero decidimos no dormirlas.
¿Cuánto es dormir poco?
Los especialistas coinciden todos en afirmar que dormir menos de seis horas por día -en el caso de un adulto promedio- es poco. Y que ese número acumulado en, al menos, un mes produce una desregulación de los ciclos del organismo que, a su vez, genera desajustes físicos y mentales. En principio, por ejemplo, “dormir menos de una hora de lo que uno debería disminuye la capacidad de estar alerta en un 33%”, asegura el doctor Alejandro Andersson, director del Instituto de Neurología de Buenos Aires.
Un cerebro cansado es un cerebro disminuido. Quienes duermen poco tienden a cometer más errores que el resto de las personas.
“Descansar menos de seis horas afecta a las principales funciones cognitivas: la atención, la memoria y la consolidación del aprendizaje”, explica el doctor en psicología Pablo López de INECO.
El sueño se divide en dos ciclos que se repiten a lo largo de la noche: el REM y el NO REM. Mientras que la etapa NO REM se ocupa de la reparación física, la fase REM -la del sueño profundo- opera como una computadora que consolida las experiencias del día y las relaciona con otras memorias y que también repara las neuronas y genera nuevas conexiones entre ellas.
Cuando dormimos menos, el cerebro está haciendo un esfuerzo extra para mantener la atención y así poder funcionar con normalidad. Pero ese esfuerzo no es gratis, se paga también a través del estado de ánimo. Nos volvemos más intolerantes y menos creativos, tendemos a enojarnos con facilidad y quedamos más vulnerables a patologías como la depresión y los trastornos de ansiedad.
Hay estudios que aseguran que dormir poco tiene consecuencias directas en el aumento del peso. En parte, esto se debe a que quienes duermen menos de seis horas tienden a comer más porque pasan más tiempo despiertos y, por otro lado, a que los desajustes del sueño afectan al metabolismo de la glucosa entre otras cosas.
Cuántas horas debes dormir según tu edad:
- Expertos consultados por el citado medio detallaron que los niños de 3 a 5 años deben dormir entre 10 y 13 horas diarias, mientras que los de 6 a 13 deben hacerlo entre 9 y 12.
- Por otro lado, a los adolescentes de 14 a 17 se les recomienda descansar entre 8 y 10, y a los adultos de 18 a 64 se les sugiere entre 7 y 9.
- En el caso de los mayores de 65 años, deben hacerlo entre 7 y 8 horas.
Para cumplir con aquella tarea, una nota de La Tercera profundiza en las posiciones para facilitar los tiempos de descanso, mientras que otra explica un novedoso método que podría ayudarte a dormir mejor.