El 14 de enero de 1973 no era una fecha marcada en los calendarios escolares ni un día festivo en las enciclopedias oficiales, pero algo extraordinario estaba a punto de suceder: por primera vez en la historia, un concierto iba a ser transmitido vía satélite a todo el planeta. Y no cualquier concierto. En el centro del escenario, bajo las luces cálidas de Hawái, estaba Elvis Presley.
El 14 de enero de 1973 no era una fecha marcada en los calendarios escolares ni un día festivo en las enciclopedias oficiales, pero algo extraordinario estaba a punto de suceder: por primera vez en la historia, un concierto iba a ser transmitido vía satélite a todo el planeta. Y no cualquier concierto. En el centro del escenario, bajo las luces cálidas de Hawái, estaba Elvis Presley.