Una balada trágica de los 60 que terminó financiando refugiados de guerra, una canción que casi no llegó a la película más taquillera de los 90, un sample de cinco notas que le costó a una banda los derechos de su mayor éxito y un debut “sofisti-pop” grabado en la casa de los padres del autor.
Una balada trágica de los 60 que terminó financiando refugiados de guerra, una canción que casi no llegó a la película más taquillera de los 90, un sample de cinco notas que le costó a una banda los derechos de su mayor éxito y un debut “sofisti-pop” grabado en la casa de los padres del autor.