Miranda Priestly - El Diablo se viste a la moda

Los personajes de mi vida

En 2006, una de las villanas más temidas y glamorosas de la historia del cine se bajó de su limusina, posando sus tacos de aguja en el vaporoso pavimento neoyorkino. No era Cruella de Vil, Ursula ni tampoco Maléfica. No había salido de un cuento de hadas, sino del corazón de Manhattan. No buscaba envenenar a la doncella de turno con una manzana ni robarle la voz, pero sí intimidar con sus anteojos oscuros a medio caer, su melena canosa y perfecta y su séquito de asistentes, que la seguían con un café recién servido, libretas llenas de anotaciones y el sueño de, algún día, poder ocupar su lugar.

Miranda Priestly - El Diablo se viste a la moda

En 2006, una de las villanas más temidas y glamorosas de la historia del cine se bajó de su limusina, posando sus tacos de aguja en el vaporoso pavimento neoyorkino. No era Cruella de Vil, Ursula ni tampoco Maléfica. No había salido de un cuento de hadas, sino del corazón de Manhattan. No buscaba envenenar a la doncella de turno con una manzana ni robarle la voz, pero sí intimidar con sus anteojos oscuros a medio caer, su melena canosa y perfecta y su séquito de asistentes, que la seguían con un café recién servido, libretas llenas de anotaciones y el sueño de, algún día, poder ocupar su lugar.