Gordon Gekko - Wall Street

Los personajes de mi vida

“La codicia, a falta de una palabra mejor, es buena”. Con esa sentencia, Gordon Gekko no solo buscaba seducir al joven corredor Bud Fox, sino que definía toda una era. Trajes impecables, teléfonos que no dejaban de sonar y decisiones que se tomaban en segundos: en ese tablero de poder llamado Wall Street, todo tenía un precio. Y Gekko sabía exactamente cuánto valía cada cosa. Incluso las personas.

Gordon Gekko - Wall Street

“La codicia, a falta de una palabra mejor, es buena”. Con esa sentencia, Gordon Gekko no solo buscaba seducir al joven corredor Bud Fox, sino que definía toda una era. Trajes impecables, teléfonos que no dejaban de sonar y decisiones que se tomaban en segundos: en ese tablero de poder llamado Wall Street, todo tenía un precio. Y Gekko sabía exactamente cuánto valía cada cosa. Incluso las personas.