Parecía un trabajo más. Erin Brockovich, de lengua afilada y carácter indomable, ex reina de belleza y madre soltera de tres hijos, había conseguido un puesto como archivista en el estudio del abogado Ed Masry. Lo que comenzó como una tarea silenciosa pronto se convirtió en otra cosa: un hilo suelto que Erin no dudó en tirar. Entre papeles y expedientes, detectó una inquietante coincidencia entre enfermedades y registros médicos. La pista la llevó a un hallazgo devastador: las aguas de Hinkley estaban contaminadas con cromo hexavalente, un químico altamente tóxico. Todas las miradas apuntaban a Pacific Gas & Electric. Y Erin, simplemente, no sabía rendirse.
Parecía un trabajo más. Erin Brockovich, de lengua afilada y carácter indomable, ex reina de belleza y madre soltera de tres hijos, había conseguido un puesto como archivista en el estudio del abogado Ed Masry. Lo que comenzó como una tarea silenciosa pronto se convirtió en otra cosa: un hilo suelto que Erin no dudó en tirar. Entre papeles y expedientes, detectó una inquietante coincidencia entre enfermedades y registros médicos. La pista la llevó a un hallazgo devastador: las aguas de Hinkley estaban contaminadas con cromo hexavalente, un químico altamente tóxico. Todas las miradas apuntaban a Pacific Gas & Electric. Y Erin, simplemente, no sabía rendirse.