El presidente Donald Trump, firmó una directiva secreta que permite operaciones militares contra organizaciones de narcotráfico designadas como terroristas. La medida incluye al Cartel de los Soles, que Washington atribuye a Nicolás Maduro.
El presidente Donald Trump, firmó una directiva secreta que permite operaciones militares contra organizaciones de narcotráfico designadas como terroristas. La medida incluye al Cartel de los Soles, que Washington atribuye a Nicolás Maduro.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó al Pentágono emplear a las Fuerzas Armadas para atacar a carteles de la droga en América Latina, rompiendo con el enfoque habitual de considerar estas acciones como parte del ámbito policial. Según fuentes conocedoras de la medida, la directiva contempla operaciones directas en alta mar y en territorio extranjero contra grupos designados como organizaciones terroristas.
La decisión se produce después de que su administración incorporara al Cartel de los Soles —que Washington sostiene es dirigido por el presidente venezolano Nicolás Maduro y altos funcionarios de su gobierno— a la lista de organizaciones terroristas globales. El Departamento de Justicia y el Departamento de Estado duplicaron recientemente la recompensa por información que lleve a la captura de Maduro, fijándola en 50 millones de dólares, tras acusarlo de narcotráfico.
En febrero, el gobierno ya había clasificado como terroristas a otros grupos, entre ellos Tren de Aragua y Mara Salvatrucha (MS-13). La Casa Blanca sostiene que esta estrategia busca “proteger la seguridad nacional más allá de la amenaza del crimen organizado tradicional”.
Analistas advierten que la autorización de operaciones letales contra presuntos integrantes de carteles plantea desafíos legales, tanto por el derecho internacional como por la prohibición interna de asesinatos. El precedente más cercano se remonta a 1989, cuando el presidente George H. W. Bush envió tropas a Panamá para capturar a Manuel Noriega.
Trump, quien en su campaña prometió “declarar la guerra” a los carteles, ha propuesto a líderes como la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum permitir la acción militar estadounidense en su territorio, propuesta que fue rechazada. Sin embargo, la nueva directiva marca un aumento significativo en el uso de las Fuerzas Armadas para combatir el narcotráfico, con potenciales implicaciones políticas y diplomáticas en la región.