El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, calificó como “inaceptable” la fuga de dos reos desde la ex Penitenciaría de Santiago, apuntando a una grave falta de control interno y advirtiendo que el hecho —que incluyó el paso por tres controles y el uso de uniformes— obliga a replantear el rol de Gendarmería hacia una verdadera policía penitenciaria.
El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, calificó como “inaceptable” la fuga de dos reos desde la ex Penitenciaría de Santiago, apuntando a una grave falta de control interno y advirtiendo que el hecho —que incluyó el paso por tres controles y el uso de uniformes— obliga a replantear el rol de Gendarmería hacia una verdadera policía penitenciaria.
El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, se refirió a la fuga de dos reos desde la expenitenciaría de Santiago y las posibles explicaciones detrás de este hecho.
En este sentido, la autoridad manifestó que "esto llama la atención por la sucesión de hechos que han pasado en el último tiempo", haciendo referencia a las múltiples polémicas que ha debido enfrentar la institución en las semanas recientes.
Por de pronto, apuntó a que "lo que uno observa es, al menos, una falta de control inaceptable al interior de la penitenciaría".
Respecto a la última fuga en el penal ubicado en el centro de Santiago, Muñoz detalló que los sujetos pasaron por tres controles antes de abandonar el recinto penitenciario, y que "al menos estaban caracterizados con botas y uniformes. Evidentemente, alguien se los hizo llegar, pero no podemos confirmar ni descartar participación de algún gendarme".
"No puede ser que una persona con cadena perpetua pueda salir por la puerta (...) Necesitamos convertir a Gendarmería en una policía penitenciaria", expresó.
En este sentido, confesó que "la reacción al interior de Gendarmería es de escozor (...) Que alguien se haya fugado por la puerta nunca había ocurrido".