Esta semana, Paula Frederick comentó dos joyas cinematográficas que llegan a las salas chilenas. Por un lado, una versión restaurada de La Quimera del Oro, del legendario Charles Chaplin. Por otro, el inicio del Ciclo Ghibli, que celebra los 40 años del icónico estudio japonés fundado por Hayao Miyazaki.
Esta semana, Paula Frederick comentó dos joyas cinematográficas que llegan a las salas chilenas. Por un lado, una versión restaurada de La Quimera del Oro, del legendario Charles Chaplin. Por otro, el inicio del Ciclo Ghibli, que celebra los 40 años del icónico estudio japonés fundado por Hayao Miyazaki.
Esta semana, Paula Frederick comentó dos joyas cinematográficas que llegan a las salas chilenas. Por un lado, una versión restaurada de La Quimera del Oro, del legendario Charles Chaplin. Por otro, el inicio del Ciclo Ghibli, que celebra los 40 años del icónico estudio japonés fundado por Hayao Miyazaki.
La Quimera del Oro cumple 100 años y vuelve a los cines en una versión restaurada en 4K, que se estrenó en mayo en el Festival de Cannes y ahora llega a varios cines del país.
La película, que está dirigida, escrita, musicalizada y protagonizada por Charles Chaplin, retrata la odisea de Charlotte, el vagabundo entrañable que viaja a Klondike (en el territorio de Yukon, Canadá), atraído por la fiebre del oro.
Atrapado por una tormenta de nieve, se refugia en una cabaña junto a dos personajes muy distintos: un bandido y un gigante. “De allí emergen escenas inolvidables, como aquella en la que Chaplin se come un zapato o cuando es perseguido por su compañero, que lo imagina convertido en pollo frito”, mencionó.
“Lo que él logró nunca nadie más ha podido emularlo. El imaginario, el personaje, la capacidad de transmitir emociones sin necesidad de palabras, simplemente valiéndose de su propia genialidad“, señaló Frederick.
En cuanto a las temáticas de la película señaló que: “Es un tema tremendamente dramático, como la hambruna, el frío o la ambición desmedida, pero contado con una ternura y una genialidad absolutas“.
“Lo que une todas las películas de Chaplin, es que siempre en algún minuto hay redención del ser humano, emoción y amor”, concluyó.
El Ciclo Ghibli, organizado por BF Distribution y Cinemark permitirá la proyección de clásicos del estudio japonés desde este jueves hasta diciembre en las salas del cine chileno.
“La primera película del ciclo es El viaje de Chihiro, ganadora del Oscar, y le seguirán otras como La Princesa Mononoke, Se levanta el viento, Mi vecino Totoro y Kiki: entregas a domicilio.”, señaló Frederick.
Fundado por Hayao Miyazaki en 1985, el estudio cumple 40 años de vida, y sus películas siguen tocando fibras profundas en las audiencias de todo el mundo. “Todas tienen algo en común: un niño o niña que hace un viaje, seres mitológicos, animales mágicos, reflexiones profundas y una estética única que nos resulta familiar, aunque no pertenezcamos a esa cultura”, señaló Frederick.
Frederick destacó especialmente El viaje de Chihiro, que sigue a una niña de 10 años atrapada en un mundo espiritual donde debe salvar a sus padres convertidos en cerdos. “Es una película que da unas ganas locas de ir a Japón, porque conecta con lo místico, lo espiritual y lo profundamente humano”, concluyó.