Servicio Secreto de EEUU frustra una “amenaza electrónica” antes de la Asamblea General de la ONU

“La misión de protección del Servicio Secreto de Estados Unidos se basa en la prevención, y esta investigación deja en claro a los posibles malos actores que las amenazas inminentes a nuestros protegidos serán investigadas, rastreadas y desmanteladas de inmediato”, señaló en un comunicado Sean Curran, director de la institución.

Servicio Secreto de EEUU frustra una “amenaza electrónica” antes de la Asamblea General de la ONU

“La misión de protección del Servicio Secreto de Estados Unidos se basa en la prevención, y esta investigación deja en claro a los posibles malos actores que las amenazas inminentes a nuestros protegidos serán investigadas, rastreadas y desmanteladas de inmediato”, señaló en un comunicado Sean Curran, director de la institución.

Mientras más de 150 líderes mundiales llegaban a Manhattan para participar en la 80° Asamblea General de las Naciones Unidas, el Servicio Secreto de Estados Unidos desmanteló en silencio una red de telecomunicaciones oculta que, según los investigadores, pudo haber generado un colapso total en las comunicaciones móviles de Nueva York.

El sistema estaba compuesto por más de 300 servidores SIM y más de 100.000 tarjetas activas, distribuidas a menos de 56 kilómetros de la sede de la ONU. Además, las autoridades dieron a conocer que esta estructura clandestina tenía la capacidad de bloquear llamadas de emergencia al 911, derribar torres de telefonía móvil y enviar hasta 30 millones de mensajes de texto por minuto, lo que habría dejado a la ciudad incomunicada en un momento de máxima vulnerabilidad.

Asimismo, el agente especial a cargo de la oficina de campo del Servicio Secreto en Nueva York, Matt McCool, explicó que “es innegable lo que este sistema es capaz de hacer”. Agregando que “puede derribar torres de telefonía móvil, impidiendo así que la gente se comunique, ¿verdad? … No se pueden enviar mensajes de texto ni usar el celular. Y si a eso se suma algún otro evento relacionado con [la Asamblea General de la ONU], ya saben, pónganse a pensar, podría ser catastrófico para la ciudad”.

¿Herramienta de desestabilización?

La investigación, en curso, apunta a que la red habría sido utilizada por actores estatales y grupos criminales internacionales, incluyendo cárteles y organizaciones terroristas, para intercambiar comunicaciones cifradas y coordinar operaciones. Aunque no se ha confirmado un complot directo contra la Asamblea de la ONU, los investigadores no descartan que el sistema haya estado preparado para ser utilizado como herramienta de desestabilización.

El hallazgo recuerda a los colapsos de las redes móviles tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y el maratón de Boston en 2013, cuando el exceso de tráfico dejó incomunicados a miles de ciudadanos. A diferencia de esos casos, en este escenario los atacantes habrían tenido la capacidad de forzar un apagón deliberado.

“Smishing” y ciberdelito

Según Bloomberg, no está claro si esta infraestructura está vinculada a intentos previos de suplantación de identidad a altos funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio.

La técnica asociada a este tipo de redes, conocida como “smishing”, una combinación de SMS y “phishing”, consiste en el envío de mensajes falsos que inducen a las víctimas a descargar malware, entregar información confidencial o transferir dinero.

¿Qué encontró el Servicio Secreto de Estados Unidos?

Al ingresar a las instalaciones, los agentes encontraron filas de servidores y estantes repletos de tarjetas SIM, muchas de ellas aún sin activar. Los investigadores creen que los operadores buscaban duplicar o triplicar la capacidad de la red, lo que evidencia un proyecto de gran escala, financiado con millones de dólares.

“La misión de protección del Servicio Secreto de Estados Unidos se basa en la prevención, y esta investigación deja en claro a los posibles malos actores que las amenazas inminentes a nuestros protegidos serán investigadas, rastreadas y desmanteladas de inmediato”, señaló en un comunicado Sean Curran, director de la institución.

No obstante, McCool advirtió que sería ingenuo pensar que esta era la única red en funcionamiento.

“¿Podría haber otras? Sería imprudente creer que no se están creando infraestructuras similares en otras ciudades de Estados Unidos”, concluyó.