Sebastián Sichel sobre el fin de las contribuciones: "No podemos usar como rehenes a los ciudadanos cuando las instituciones públicas necesitan financiamiento"

“Es un tercio de la población el que está pagando, y Chile no tiene un tercio de ricos”, aseguró el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel.

Sebastián Sichel sobre el fin de las contribuciones: "No podemos usar como rehenes a los ciudadanos cuando las instituciones públicas necesitan financiamiento"

“Es un tercio de la población el que está pagando, y Chile no tiene un tercio de ricos”, aseguró el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel.

El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, valoró el fin de las contribuciones, calificándolo como una medida necesaria frente a un sistema que, a su juicio, había generado una carga injusta para una parte importante de la población. “Soy de aquellos que están contentos y felices (…) las contribuciones se habían transformado en una tragedia”, afirmó, criticando además que se utilice a los contribuyentes como mecanismo de financiamiento estatal. “No podemos usar como rehenes a los ciudadanos cuando las instituciones públicas necesitan financiamiento”, sostuvo.

En esa línea, Sichel reconoció su propio rol en la expansión del sistema durante su paso por el gobierno, pero advirtió que la realidad actual dista de su objetivo original. “Encabecé la primera expansión masiva de contribuciones (…) porque en algún minuto las pagaban solo los ricos”, explicó, aunque enfatizó que hoy la situación es distinta. “Es un tercio de la población el que está pagando, y Chile no tiene un tercio de ricos”, señaló, cuestionando el alcance del impuesto.

Asimismo, el alcalde criticó el impacto de las contribuciones en sectores más vulnerables, especialmente en adultos mayores, apuntando a su carácter estructural. “Cuando el Estado le dice ‘usted jubila (…)’ es absolutamente injusto”, afirmó, agregando que este tributo “no solo es un impuesto injusto, sino uno cuya base no es la renta, sino el patrimonio”. En ese contexto, reiteró su respaldo a la medida, señalando que “tener como rehén al contribuyente (…) me parece una aberración”, subrayando que el rol de las autoridades debe ser mejorar la calidad de vida de las personas.