“Dar un voto de confianza a los docentes y a las autoridades escolares a la hora de tomar medidas disciplinarias dentro del espacio escolar es relevante", señaló el exministro de Educación y actual director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, Raúl Figueroa.
“Dar un voto de confianza a los docentes y a las autoridades escolares a la hora de tomar medidas disciplinarias dentro del espacio escolar es relevante", señaló el exministro de Educación y actual director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, Raúl Figueroa.
El exministro de Educación y actual director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, Raúl Figueroa, abordó la tramitación de la Ley Escuelas Protegidas, destacando su objetivo de enfrentar la violencia en los establecimientos educacionales. “Esta ley tiene un propósito esencial (…) insistir en recuperar la disciplina dentro de los espacios escolares”, afirmó, subrayando que busca entregar herramientas concretas a los colegios para abordar esta problemática.
En esa línea, Figueroa planteó que existe un contexto más favorable para avanzar en esta discusión, marcado por un mayor acuerdo transversal. “Hoy día hay un clima para abordar el tema de la violencia que implica mayores consensos”, señaló, enfatizando además la necesidad de fortalecer la autoridad dentro de las comunidades educativas. “Es fundamental recuperar el rigor, recuperar el sentido de autoridad dentro de los colegios”, sostuvo, junto con destacar la importancia de respaldar a quienes toman decisiones en estos espacios. “Dar un voto de confianza a los docentes y a las autoridades escolares (…) es relevante”, agregó.
Asimismo, el exministro recalcó que los hechos de violencia deben tener consecuencias claras, aunque combinadas con medidas de reinserción. “Los actos de violencia deben no solo ser condenados verbalmente, deben tener la sanción que corresponda”, afirmó, advirtiendo que el sistema también debe ofrecer alternativas para quienes cometen estas faltas. “Hay que adecuar el sistema para que esos jóvenes tengan un espacio donde puedan reinsertarse”, concluyó.