Patrick Turner sobre la permisología: "Se demora tres veces más aprobar un edificio que construirlo"

"Esto tiene consecuencias en el precio de la vivienda (...) la gente ya no puede comprar vivienda y entonces arrienda", señaló el especialista en vivienda, Patrick Turner.

Patrick Turner sobre la permisología: "Se demora tres veces más aprobar un edificio que construirlo"

"Esto tiene consecuencias en el precio de la vivienda (...) la gente ya no puede comprar vivienda y entonces arrienda", señaló el especialista en vivienda, Patrick Turner.

En Nada Personal, el arquitecto Patrick Turner puso el foco en la maraña de permisos que hoy frena la construcción en Chile. Contó que muchos arquitectos han terminado convertidos en “arcagados”, mitad arquitectos, mitad abogados, porque pasan más tiempo tramitando que diseñando ciudad. Y fue tajante con las cifras: “Se demora tres veces más aprobar un edificio que construirlo. Esto tiene consecuencias en el precio de la vivienda (...) la gente ya no puede comprar vivienda y entonces arrienda”. Esa lentitud, sumada a normas cada vez más complejas, se traduce, advirtió, en proyectos que no parten, menos empleo en la construcción, más informalidad y un Estado que también deja de recaudar impuestos, IVA y contribuciones por obras que se atrasan años.

Turner hizo un paralelo y comparación con España, donde participa en fondos de renta habitacional en Madrid. Ahí, explicó, la combinación de alta demanda, restricciones a los arriendos tipo Airbnb y controles de precios ha dado pie a fenómenos como los inquiokupas: “Es un inquilino que se transforma en okupa: es decir, te firma un contrato de arriendo, entra al departamento y no te paga nunca, y tú no lo puedes sacar”. A su juicio, “eso es lo que está sucediendo en España, donde tratan de solucionar un problema con leyes que no se soluciona con leyes, sino que con ladrillos”. Es decir, mientras la política se concentra en prohibiciones, topes y más reglamentos, como el “silencio administrativo negativo” o la posibilidad de que terceros lleven permisos a la Corte de Apelaciones, el problema de fondo sigue siendo el mismo: faltan viviendas, las familias son más pequeñas, los hogares unipersonales crecen y la planificación urbana, lejos de adaptarse a esa nueva realidad, termina encareciendo el suelo y, con ello, el precio de la vivienda.