Desde un choripán con leche y plátano hasta la centolla viva servida al fuego, Punta Arenas revela su nueva identidad culinaria. Tradición, café de autor y alta gastronomía se unen en el extremo sur de Chile.
Desde un choripán con leche y plátano hasta la centolla viva servida al fuego, Punta Arenas revela su nueva identidad culinaria. Tradición, café de autor y alta gastronomía se unen en el extremo sur de Chile.
El recorrido comienza en el Kiosco Roca, emblema puntarenense fundado en 1932. Famoso por su insólita combinación de choripán con leche con plátano, el pequeño local es considerado un símbolo de identidad regional. “Es un barómetro de la ciudad: si el Kiosco Roca está lleno el lunes, será una buena semana”, relatan los habitantes. Hoy, su versión santiaguina —recién inaugurada en Huérfanos 1391— busca replicar esa tradición.
El segundo punto es Wake Up Coffee Love, ubicada en calle Errázuriz y elegida como la número 14 entre las 100 mejores cafeterías de Sudamérica, según el ranking de la Expo Café Colombia 2025. Su dueña, Belén Forés, destaca que “el secreto está en ofrecer calidad a precios accesibles”. En su segundo piso funciona Cosmos, la tostaduría del local, donde se dictan talleres y se experimenta con métodos como V60 y Aeropress. “En el sur hay una cultura del café que crece cada día”, añadió Forés.
La ruta termina en AIMA, restaurante inaugurado en julio en el edificio que albergó el histórico Oli Joe Pub. Diseñado por el arquitecto Pedro Kovacic y remodelado por los estudios WELL y Larou Architectus, el espacio combina arquitectura Tudor, madera restaurada y una “barra de fuego” con horno Josper. Su carta privilegia productos locales como el cordero y la centolla magallánica viva. “Queremos demostrar que desde Punta Arenas se puede ofrecer alta cocina con identidad”, afirma su dueño, Martín Pardomo. Con propuestas así, la gastronomía del extremo sur comienza a competir en ligas mayores.