"Criminológicamente hablando, cuando un delincuente da el paso al secuestro como una modalidad delictiva, uno podría decir que está alcanzado su posgrado criminal".
"Criminológicamente hablando, cuando un delincuente da el paso al secuestro como una modalidad delictiva, uno podría decir que está alcanzado su posgrado criminal".
El exdirector de la Policía Nacional de Colombia, Óscar Naranjo, advirtió sobre el complejo escenario de seguridad que enfrenta América Latina, asegurando que la región vive “la crisis más grave de seguridad y violencia”, marcada por la expansión del crimen organizado y la consolidación de grupos delictivos.
Según explicó, “nunca como en el pasado habíamos tenido tantos grupos criminales”, apuntando al avance de estructuras que operan con redes transnacionales y con mayor capacidad operativa.
En conversación sobre el aumento de delitos violentos, Naranjo se refirió particularmente al fenómeno de los secuestros, afirmando que “criminológicamente hablando, cuando un delincuente da el paso al secuestro como una modalidad delictiva, uno podría decir que está alcanzando su posgrado criminal”.
Asimismo, el exgeneral cuestionó la falta de coordinación entre los países latinoamericanos para enfrentar estas amenazas, señalando que "la región experimenta una especie de tragedia para enfrentar el crimen como un frente común. Mientras el delito se integra la región está totalmente polarizada".
"En estos tiempos frente al crimen que tiene rasgos transnacionales muy poderosos, una sociedad tiene que buscar cooperación, sin esto es imposible", agregó.
Naranjo también abordó el problema de la reincidencia delictual en la región y apuntó directamente al fracaso de los sistemas penitenciarios. “Cerca del 67% de los privados de libertad que han pagado condena, salen a la calle a delinquir”, afirmó, agregando que existe “un fracaso del sistema penitenciario de resocialización".