Naomi Uehara y su misión como Chief Concierge: "uno tiene que saber leer a la persona que está enfrente"

"En la película El Gran Hotel Budapest se refleja lo que es el servicio a través de la amistad", contó la reconocida y primera Chief Concierge de Chile, Naomi Uehara.

Naomi Uehara y su misión como Chief Concierge: "uno tiene que saber leer a la persona que está enfrente"

"En la película El Gran Hotel Budapest se refleja lo que es el servicio a través de la amistad", contó la reconocida y primera Chief Concierge de Chile, Naomi Uehara.

En Santiago Adicto, Naomi Uehara, Chief Concierge del Sheraton Santiago, y Andrés Vergara, Chief Concierge del Mandarin Oriental Santiago, compartieron la historia y el significado de un oficio que encarna la esencia del servicio y la atención personalizada.


Uehara explicó el origen histórico del término, cuyo sentido ha evolucionado a lo largo de los siglos. “Viene del latín conservus, que significaba ‘el esclavo del otro’. Proviene de los tiempos de las cruzadas, cuando la gente viajaba mucho y se hospedaba en hospederías, donde siempre había una persona que los ayudaba”, relató. Con el paso del tiempo, agregó, que el rol se consolidó en la época feudal: “En los castillos, además de los señores feudales, había una persona de confianza que los ayudaba en sus visitas, los recibía y los enviaba a determinadas habitaciones. Ese señor tenía las llaves de cada puerta. De ahí viene el término.”


En Chile, la figura del Chief Concierge comenzó a institucionalizarse en la década de 1990. “Naomi dio el inicio. En el ‘94 formamos la Asociación de Concierges de Chile y comenzamos con diferentes hoteles. Después fue creciendo hasta el 2003, luego de muchos viajes de Naomi a capacitarse en los congresos, donde recibió sus Llaves de Oro. Yo me uní en 2005 y nos legalizamos en el país como organización gremial en 2011”, recordó Vergara.


Estas Llaves de Oro, conocidas mundialmente como Les Clefs d’Or, representan la distinción más alta dentro del gremio. “Nació en 1929 en Francia, donde se crearon los primeros concierges, y desde ahí fue avanzando hasta 1952, año en que se realizó el primer congreso internacional”, explicó Vergara. Hoy, esta red global reúne a profesionales de 44 países bajo la Unión Internacional de Concierges de Hoteles (UICH). “Nosotros aún no somos parte oficial porque se requieren al menos 15 colegas con Llaves de Oro para postular, y en Chile actualmente hay ocho. Estamos asociados con Argentina”, agregó.


Uehara destacó que más allá del conocimiento, el oficio del concierge se basa en la empatía y la colaboración. “En la película El Gran Hotel Budapest se refleja lo que es el servicio a través de la amistad. A veces una persona te puede preguntar algo que no tienes fresco en la mente, porque son tantas las cosas que uno debe saber. Para eso están nuestros amigos”, señaló.


Esa red de cooperación se mantiene viva entre los profesionales del rubro. “¿Quién es el mejor amigo de un concierge? Otro concierge”, afirmó Uehara. “Por eso tenemos un chat muy activo, donde compartimos información de todo tipo para ayudar a nuestros huéspedes en sus diferentes problemas.”


Finalmente, la Chief Concierge del Sheraton subrayó la importancia de conocer y comprender a cada huésped. “En los restaurantes o lugares a visitar, uno tiene que saber leer a la persona que está enfrente. No es llegar y mandarlo al lugar que a mí me gusta, sino entender qué celebra, qué le gustaría comer y, muy sutilmente, cuánto le gustaría gastar.”



Esta es una tradición de servicio y humanidad que ha trascendido a lo largo de los años. Naomi Uehara y Andrés Vergara demuestran que el rol del concierge va mucho más allá del turismo: es un puente entre culturas, emociones y experiencias que marcan a cada viajero.