Asimismo, señaló que si bien no considera que el uso de esta herramienta genere un desprestigio, si da una mala señal a la ciudadanía.
Asimismo, señaló que si bien no considera que el uso de esta herramienta genere un desprestigio, si da una mala señal a la ciudadanía.
La abogada y exministra del Tribunal Constitucional, Marisol Peña, se refirió a la acusación constitucional presentada contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, asegurando que, pese a la complejidad técnica del libelo, este carece de fundamentos jurídicos sólidos y critico el uso que se le ha dado a esta herramienta fiscalizadora en el último tiempo.
Respecto a la acusación constitucional en contra de Grau, Peña señaló que se trata de una acusación "difícil" debido a la gran cantidad de antecedentes técnicos involucrados, los que no siempre están al alcance de cualquier persona. Sin embargo, afirmó que tras revisar el documento llegó a la convicción de que "todos los argumentos eran genéricos, hasta voladero de luces, pero que no tenían sustento jurídico real".
La abogada también advirtió sobre lo que considera una utilización inadecuada de las herramientas contempladas por el ordenamiento jurídico. "Se manipula el ordenamiento jurídico para utilizarlo en función de propósitos distintos", señaló.
En esa línea, planteó que el objetivo de quienes impulsan la acusación sería exigir responsabilidades políticas al gobierno saliente por el manejo de las finanzas públicas, pero recalcó que existen mecanismos específicos para ello. "Lo que interesa es que el gobierno de Gabriel Boric a través de su ministro de Hacienda, Grau, responda de las cifras fiscales que le heredó al nuevo Gobierno. Como lo hagamos, da lo mismo, lo importante es exigirle cuentas, pero eso es contrario al Estado de derecho porque existen ciertos mecanismos para esto", sostuvo.
Consultada por las consecuencias que este tipo de acciones puede tener sobre la percepción ciudadana, evitó hablar de un desprestigio de la acusación constitucional como mecanismo institucional. Sin embargo, reconoció que su mala utilización "le da una mala señal a la ciudadanía".