"Lo que es preocupante son las debilidades del control interno del sistema financiero. Hay que sacarse de la cabeza que cuando hablamos de organizaciones criminales estamos hablando de caribe y blin blin, estas son estructuras con asesores, contadores y abogados".
"Lo que es preocupante son las debilidades del control interno del sistema financiero. Hay que sacarse de la cabeza que cuando hablamos de organizaciones criminales estamos hablando de caribe y blin blin, estas son estructuras con asesores, contadores y abogados".
El exministro de Seguridad, Luis Cordero, abordó la investigación que reveló una presunta red de lavado de dinero vinculada al Tren de Aragua y que involucra a un ejecutivo del Banco Santander advirtiendo sobre los riesgos que las organizaciones criminales representan para las estructuras formales de la economía y las debilidades de los sistemas de control internos.
En ese contexto, el exsecretario de Estado sostuvo que las organizaciones criminales han desarrollado una alta capacidad para aprovechar mecanismos legales y financieros. "Hemos ido desarrollando mecanismos para facilitar la constitución de empresas y facilitar pagos, pero lo que siempre hay que tener presente es que las estructuras criminales son grandes empresarios para este tipo de cosas", afirmó.
Respecto a la eventual participación de un ejecutivo bancario en la trama investigada, Cordero manifestó su preocupación por las falencias de control dentro del sistema financiero. "Lo que es preocupante son las debilidades del control interno del sistema financiero. Hay que sacarse de la cabeza que cuando hablamos de organizaciones criminales estamos hablando de caribe y blin blin, estas son estructuras con asesores, contadores y abogados", señaló.
Asimismo, enfatizó que la investigación da cuenta de una forma de operar más compleja que el simple uso de cuentas bancarias para mover recursos ilícitos. "Este no es simplemente un caso donde utilizas las cuentas, sino que tienes un operador interno y esto es bien importante, no es posible que las organizaciones criminales actúen del modo en que lo ejecutan, sin tener corrupción pública y privada", indicó.
La exautoridad agregó que el caso constituye una señal de alerta sobre la capacidad de infiltración que pueden alcanzar estas organizaciones dentro de la economía formal. "La investigación de estos días sobre la trama del lavado del Tren de Aragua es un buen ejemplo para mostrar los riesgos que tenemos en nuestras estructuras formales de la economía", afirmó.
Por último, valoró el trabajo del fiscal regional Héctor Barros en las investigaciones relacionadas con el Tren de Aragua, destacando la estrategia desarrollada por el persecutor y su equipo. "Miraría con mucha atención su trabajo. Ha sido muy estratégico de parte de él y su equipo para abordar este tema", concluyó.