"Es una pintura analítica, pero que no pierde la emoción que yo siento en ese momento, mi estado de ánimo", señaló la artista Karina Álvarez Valdés.
"Es una pintura analítica, pero que no pierde la emoción que yo siento en ese momento, mi estado de ánimo", señaló la artista Karina Álvarez Valdés.
La artista visual Karina Álvarez Valdés presenta su exposición Objeto y silencio, un trabajo íntimo que nace de la observación detenida de su entorno cotidiano. Como ella misma explica, “es un proceso de contemplación, de dibujo, de geometría, de extraer mi entorno más cercano, lo más cotidiano; extraer la belleza y lo inquietante que puede ser un bodegón, pero no como una pintura contemporánea”. Su obra emerge desde el interior de su hogar, un espacio que considera parte esencial de su práctica: “Es mi entorno más cercano porque no salgo de mi casa. Me gusta pintar en silencio, por eso se llama así”.
Ese proceso introspectivo convive con una formación marcada por la guía del crítico y curador Justo Pastor Mellado. Álvarez reconoce su influencia con admiración: “Me ha disciplinado mucho, tiene ese don de la pedagogía y de un maestro que te guía: ‘esto es lo tuyo’. Es como un psicoanalista de los artistas”. Su mirada también se nutre de referentes específicos: “Me gusta todo lo francés (…) Me gusta lo figurativo: el dibujo, la construcción. Entonces no pertenezco a nada muy abstracto, realista ni figurativo”, afirma, situándose en un lenguaje propio entre lo analítico y lo sensible.
En su obra, la precisión técnica convive con la emoción del momento. “Trato de que el dibujo quede bien construido geométricamente, me doy el tiempo. Es una pintura analítica, pero que no pierde la emoción que yo siento en ese momento, mi estado de ánimo”, explica.
La exposición se presenta en el Centro Cultural Las Condes.