"Con el valor del petróleo, el camionero en general trabaja una semana y quiebra, es terrible", aseguró el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya.
"Con el valor del petróleo, el camionero en general trabaja una semana y quiebra, es terrible", aseguró el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya.
El presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya, abordó la decisión del gremio de no irse a paro, explicando que se han alcanzado acuerdos parciales en torno al alza de tarifas. Según señaló, el objetivo es ajustar los precios a un nivel que permita la continuidad del trabajo. “Se acordó subir tarifas de acuerdo a un cálculo decente (…) y si no nos suben los precios, no tienen camiones para cargar”, afirmó, advirtiendo que sin esos reajustes el servicio podría verse interrumpido.
En esa línea, Araya detalló que el gremio estima necesario un aumento de entre un 25% y 30% en las tarifas de transporte, en función de los costos actuales. A su juicio, el margen es clave para sostener la operación, ya que de lo contrario los camioneros podrían optar por no trabajar. “Nosotros calculamos que el precio debe ser entre el 25% y 30% (…) y si deciden mantener el mismo precio de ahora, los camiones no van a estar dispuestos a cargar”, sostuvo. Además, enfatizó el impacto del valor del combustible en el rubro, señalando que “con el valor del petróleo, el camionero en general trabaja una semana y quiebra, es terrible”.
El dirigente también se refirió a las críticas que apuntan al transporte como responsable del alza en los precios de los alimentos, descartando esa relación directa. “Siempre le echan la culpa; la señora de la feria dice que subieron la lechuga por culpa de los camioneros”, comentó. Asimismo, explicó que el índice de costos del transporte es un indicador oficial elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), indicando que “se hace todos los meses” y mide el comportamiento de los insumos del sector.
Finalmente, Araya señaló que continúan las negociaciones con grandes empresas, como en el caso de Codelco en Calama, donde aún no se logra un acuerdo definitivo. Según indicó, la falta de reajustes retroactivos complica la situación de los transportistas. “Los ejecutivos dicen que se está estudiando (…) pero los camioneros no pueden trabajar porque, en caso de que suba la tarifa, no va a ser retroactiva”, explicó. Con todo, insistió en que la decisión de no irse a paro también responde a que algunos generadores de carga ya han comenzado a ajustar sus precios, señalando que “hay gente que ya le está subiendo a las empresas”.