"Había un conjunto de parlamentarios del oficialismo que me llamó para que apuráramos y la votáramos antes de la elección", señaló el diputado Jaime Mulet.
"Había un conjunto de parlamentarios del oficialismo que me llamó para que apuráramos y la votáramos antes de la elección", señaló el diputado Jaime Mulet.
El diputado Jaime Mulet, presidente de la Comisión Revisora de la Acusación Constitucional contra el exministro Diego Pardow, abordó las tensiones y criterios que marcaron la aprobación del libelo. Según relató, hubo intentos desde el propio oficialismo por adelantar la votación: "Había un conjunto de parlamentarios del oficialismo que me llamó para que apuráramos y la votáramos antes de la elección, algunos de los cuales hoy día se abstuvieron y salieron de la sala". El diputado rechazó estas peticiones debido a que él pretendía respetar el "debido proceso".
Mulet explicó que parte del debate interno apuntaba a la necesidad de una señal política frente a los errores cometidos: "Hay opiniones que dicen que es muy importante que se den señales claras, que no es gratis cometer errores graves", y añadió la pregunta de fondo que rondó la discusión: "¿Basta la mera renuncia del ministro o hay que dar una señal más categórica que tenga algún tipo de sanción más allá de un cargo que iba a perder en 2 meses?"
Sobre la omisión de información en el caso de Pardow, fue categórico: "Que se haya omitido esa información, estando él en un ministerio que se dedica a regular, me parece extremadamente grave que haya hecho esa omisión. (...) Su mujer puede trabajar donde ella quiera (...) el problema de los conflictos de interés es que no se exterioricen".
El parlamentario también profundizó en el error de las cuentas de la luz, calificándolo como un fallo especialmente sensible dado el contexto:
"Lo que me preocupó es que estábamos frente a una situación extraordinaria, tanto que ese error de poner el cálculo de reajuste dos veces en 2017 uno lo podría haber entendido porque no había efectos mayores en los procesos normales."
Explicó que en ese momento "no quedaban saldos tan grandes para evaluarlos, ni que tuviera una incidencia ese IPC mal calculado, pero estábamos en medio de un proceso extraordinario donde había 6 mil millones de deuda."
Por lo mismo, sostuvo que la supervisión debió haber sido mucho más estricta: "Entonces, cualquier persona más allá de cualquier situación sabe que es importante el interés que se va a pagar, el reajuste. Debiese haber revisado cada paso y cada peso que se le pudiese ahorrar a los chilenos."
Finalmente, apuntó responsabilidades también hacia las empresas eléctricas: "Yo creo que las empresas sabían. Y si no sabían, es que tienen muy malos ejecutivos."