"Ese mundo no ve en la política respuestas y vive su vida con la tele apagada hasta que tiene que ir a votar", agregó.
"Ese mundo no ve en la política respuestas y vive su vida con la tele apagada hasta que tiene que ir a votar", agregó.
El expresidente de Evópoli e investigador de Horizontal, Hernán Larraín Matte abordó los cambios en el electorado chileno tras el estallido social, poniendo el foco en el impacto del voto obligatorio y el surgimiento de un votante menos ideologizado y más distante de la política tradicional.
Según explicó, más que la aparición de una nueva división política, lo que se ha producido es un reordenamiento del electorado. "Más que haya un nuevo clivaje, lo que hay es un reordenamiento. El voto obligatorio es el principal factor que cambia la estructura del electorado post estallido", afirmó.
En esa línea, sostuvo que este cambio ha modificado profundamente la lógica electoral. "El voto obligatorio es la clave más profunda para entender el nuevo escenario electoral post estallido y trae muchas consecuencias, porque ese elector es antipolítica", señaló.
Larraín Matte detalló que este nuevo segmento, especialmente quienes votan por obligación, no responde a las dinámicas tradicionales. "El nuevo electorado, particularmente el obligado, va a las elecciones y no vota por una ideología, sino por alguien que responda a sus urgencias más inmediatas. Por eso hizo tanto sentido, por así decirlo, el gobierno de emergencia", indicó.
Asimismo, describió a este votante como un ciudadano desconectado del debate político. "Ese mundo no ve en la política respuestas y vive su vida con la tele apagada hasta que tiene que ir a votar", agregó.
Finalmente, advirtió que "si las promesas de seguridad, orden público y reactivación económica no se cumplen, puede haber un electorado obligado que mayoritariamente diga: esta vez vamos a darle la alternativa a un outsider, porque la política no cumplió".