"El voto puede ser muy líquido porque hay grupos que antes no estaban votando y que ahora toman sus decisiones a último minuto”, señaló el exministro de educación Harald Beyer.
"El voto puede ser muy líquido porque hay grupos que antes no estaban votando y que ahora toman sus decisiones a último minuto”, señaló el exministro de educación Harald Beyer.
El exministro de Educación del gobierno del expresidente Sebastián Piñera, analizó el escenario político de cara a la segunda vuelta presidencial y los recientes incidentes en liceos emblemáticos.
Respecto a la primera vuelta, Beyer planteó que el panorama aún es incierto. “Creo que hoy día hay un liderazgo de José Antonio Kast, pero (...) el voto puede ser muy líquido porque hay grupos que antes no estaban votando y que ahora toman sus decisiones a último minuto”, señaló, advirtiendo que el retorno al voto obligatorio podría alterar las tendencias proyectadas por las encuestas.
El economista explicó que los movimientos en el electorado tienen relación con un fenómeno más estructural: la desaparición del centro político. “Creo que tampoco debería ser tan sorpresivo, porque lo que ha pasado en Chile es que se vació el centro políticamente, no tiene expresión política. (...) Ese espacio lo ha ido ganando la derecha”, afirmó. A su juicio, la combinación de “los malos resultados del gobierno, la delincuencia y las tendencias globales” ha impulsado este desplazamiento hacia la derecha del espectro.
Sobre los candidatos con mayores posibilidades de avanzar, Beyer señaló que el bloque opositor enfrenta un dilema. “Hay una duda razonable con Kaiser, que representa una visión más radical, sobre si va a poder sostener realmente esa mayoría (...) Yo veo muy difícil que él pueda pasar a la segunda vuelta”, dijo. En cambio, expresó su apoyo a la alcaldesa de Providencia: “Yo tengo una preferencia clara por Evelyn Matthei y creo que, en el momento actual, es una mejor alternativa (...) Lamentablemente, por distintos errores que ha cometido en su campaña, no ha logrado plantear un proyecto claro a futuro”.
También abordó los recientes hechos de violencia en liceos emblemáticos, fenómeno que —según él— no es nuevo, pero sí preocupante. “Tenemos una historia que se mantiene permanentemente, pero que no es sistemática en todo el año. (...) octubre y noviembre son momentos más difíciles”, comentó, añadiendo que este tipo de acciones “trascienden la educación, tienen que ver con inteligencia y con grupos radicalizados que tienen una disputa con las instituciones del Estado”.
Por último, enfatizó la necesidad de una acción interinstitucional para enfrentar el problema: “Lo que hay que tratar de hacer es cortar sus relaciones con estos grupos radicales (...). Este es un trabajo multidisciplinario: el Ministerio de Seguridad debe participar en estas dimensiones y coordinar apropiadamente a Carabineros y a la PDI. Da la impresión de que no está en la agenda, y lo encuentro muy grave”, concluyó.