“Es un espacio muy agradable: la estética que tiene, el techo alto. Es una casona antigua; no entiendo cómo no es patrimonial, debería serlo”, señaló Francisco Hraste, dueño y chef del restaurante Marina Mar de Tapas.
“Es un espacio muy agradable: la estética que tiene, el techo alto. Es una casona antigua; no entiendo cómo no es patrimonial, debería serlo”, señaló Francisco Hraste, dueño y chef del restaurante Marina Mar de Tapas.