“Soy escéptico de que las conversaciones de paz puedan llegar a un buen final sin realmente un cambio estructural en las condiciones”, señaló el doctor en Historia Fernando Wilson.
“Soy escéptico de que las conversaciones de paz puedan llegar a un buen final sin realmente un cambio estructural en las condiciones”, señaló el doctor en Historia Fernando Wilson.
A cuatro años del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, el doctor en Historia Fernando Wilson sostuvo que el conflicto dejó en evidencia graves fallas estratégicas del Kremlin. “Esto mostró un error de planificación brutal que se deriva de la desarticulación de los sistemas de inteligencia que Putin heredó de la URSS”, afirmó. En esa línea, agregó que “lamentablemente para Rusia, la sorpresa estratégica se perdió muy temprano. Recordarán que se anunciaba reiteradamente que Rusia estaba a punto de invadir. Se anunció como cuatro veces”.
Respecto al desarrollo militar del conflicto, Wilson señaló que el escenario en el frente ha mostrado retrocesos rusos. “En el frente, en los últimos días, tras la suspensión del acceso a Starlink, los rusos estaban retrocediendo, están perdiendo”, indicó. Sin embargo, insistió en que el desenlace no será militar: “Desde la segunda semana de la guerra ya se sabía que esto no iba a tener una solución militar, porque ninguno de los bandos es capaz de imponerse al otro. La solución tiene que ser política”, aunque advirtió que “el problema es que Putin no puede aceptar nada que no sea una victoria, porque eso le va a implicar su permanencia en el cargo o su propia existencia en el mundo”.
El académico también fue escéptico respecto de una salida negociada en el corto plazo. “Soy escéptico de que las conversaciones de paz puedan llegar a un buen final sin realmente un cambio estructural en las condiciones”, sostuvo. Además, alertó sobre las implicancias para Europa: “Europa no puede permitir que Putin gane porque sería una repetición de Múnich en 1938”, y agregó que “Europa no puede permitir que Putin gane porque sabe que son los siguientes”. En cuanto al escenario global, descartó una Tercera Guerra Mundial, aunque con matices: “No creo que lleguemos a eso, pero cambió paradigmas que se habían consolidado a nivel internacional desde el fin de la Guerra Fría.”