"Es una medida sorpresiva, desconcertante y unilateral. (...) Acá hay una acusación muy grave", señaló el excanciller Ignacio Walker.
"Es una medida sorpresiva, desconcertante y unilateral. (...) Acá hay una acusación muy grave", señaló el excanciller Ignacio Walker.
El excanciller Ignacio Walker calificó como una señal grave la revocación de visas a funcionarios chilenos por parte de Estados Unidos. “Es una medida sorpresiva, desconcertante y unilateral. (…) Acá hay una acusación muy grave”, afirmó, subrayando que incluso desde la oposición le resulta difícil comprender el nivel de la decisión. “Yo, que soy una persona de oposición a este Gobierno, no puedo entender los niveles a los que estamos llegando desde el punto de vista de Estados Unidos para sancionar a tres funcionarios públicos que lo único que han hecho es tramitar un proyecto de inversión respecto al famoso cable chino”, señaló.
Walker advirtió que se trata de un hecho sin precedentes en la relación bilateral. “Es inédito, Chile tiene una relación diplomática, por lo menos desde hace 35 años, muy fluida con Estados Unidos”, sostuvo. A su juicio, la señal trasciende al actual Ejecutivo: “Más que un castigo al Gobierno del presidente Boric, esto es una advertencia al gobierno de José Antonio Kast”, agregando que “el presidente Trump lo ha dicho: nosotros no tenemos amigos ni enemigos, tenemos intereses. Esa es la política de Estados Unidos”.
En esa línea, interpretó el gesto como un mensaje directo al próximo mandatario. “Yo tengo la impresión de que Trump le está diciendo a Kast: señor, estas son las reglas del juego, estos son los términos de referencia (…) y usted tendrá que alinearse a los intereses de Estados Unidos”, planteó. Frente a este escenario, llamó a la cautela: “Debe proceder con mucha prudencia, porque así es la vida diplomática”, concluyendo que “yo estoy pensando mucho en lo que viene, en el gobierno de Kast. No creo que esté muy tranquilo”.