“Cuando hicimos la primera remodelación, yo creo que era de los hoteles más feos de Chile”, señaló el interiorista.
“Cuando hicimos la primera remodelación, yo creo que era de los hoteles más feos de Chile”, señaló el interiorista.
El interiorista Enrique Concha Blanlot repasó algunos de los proyectos más significativos de su carrera, desde hoteles australes hasta nuevas experiencias relacionadas al vino.
Al hablar del Hotel Singular Patagonia, ubicado en Puerto Natales, destacó el carácter único del lugar y su vínculo con la historia industrial de la zona. Para él, recorrer sus pasillos es parte fundamental de la propuesta del espacio: “Es una experiencia caminar dentro del hotel”, cuenta.
También recordó su trabajo en el Hotel Cabo de Hornos en Punta Arenas, un referente arquitectónico del extremo sur. Concha subrayó su importancia simbólica para la ciudad y para Chile: “Es de los hoteles más emblemáticos de las regiones de nuestro país. Si vas a otras regiones, es difícil encontrar un edificio de esa nobleza y categoría”. Pero confesó que, antes de la remodelación, el panorama era muy distinto: “Cuando hicimos la primera remodelación, yo creo que era de los hoteles más feos de Chile”.
Además, revisó el proyecto del nuevo centro de experiencias de Concha y Toro, un plan que lleva varios años en ejecución. Concha explicó que todo comenzó con una planificación integral:
“Hicimos un master plan hace 4 años. Ahora está en su última etapa, y tiene una parte museológica”.
Una de las ideas concretadas fue el diseño de una estructura central que reflejara el centro de la viña, un punto en donde los turistas podrían sacarse una foto y para eso decidieron poner un "galpón, emulando discretamente y sencillamente el triángulo del Louvre", que "en modo austero es un elemento donde te puedes sacar fotos”.