“En Chile no hay muerto malo, cada vez que alguien muere es siempre un santo”: Magdalena Dittborn sobre los funerales

“Muere en New York y el mundo intelectual norteamericano se mueve y tiene un funeral en Saint Patrick, y no cualquiera tiene un funeral ahí. Luego la traen a Chile y surge esta devoción espontánea de las pergoleras que salen a tirar sus pétalos a las calles. Después de esto, las pergoleras quedan como una institución para los grandes personajes de Chile”, señaló Magdalena Dittborn sobre Gabriela Mistral.

“En Chile no hay muerto malo, cada vez que alguien muere es siempre un santo”: Magdalena Dittborn sobre los funerales

“Muere en New York y el mundo intelectual norteamericano se mueve y tiene un funeral en Saint Patrick, y no cualquiera tiene un funeral ahí. Luego la traen a Chile y surge esta devoción espontánea de las pergoleras que salen a tirar sus pétalos a las calles. Después de esto, las pergoleras quedan como una institución para los grandes personajes de Chile”, señaló Magdalena Dittborn sobre Gabriela Mistral.

El gerente general de la Funeraria Hogar de Cristo, Juan Pablo Rogers, junto a la historiadora, Magdalena Dittborn, por los archivos de funeralesdechile.cl.

Rogers sostiene que los funerales permiten a los chilenos despedirse y procesar el duelo. “Es una demostración de la idiosincrasia de los chilenos, del agradecimiento y también tiene que ver con este proceso de despedida, de duelo que nos permite seguir adelante. Es cómo soltamos, cómo dejamos ir”, señaló. Según Rogers, estos ritos cumplen una función social y emocional: facilitan dejar ir a los seres queridos y mantener la cohesión comunitaria.

Por su parte, Dittborn agrega que los funerales son también un reconocimiento a la contribución de la persona fallecida. “Los chilenos tenemos varias cosas. En Chile no hay muerto malo, cada vez que alguien muere es siempre un santo. Es un reconocimiento al personaje en sí, a la contribución que significó esa persona para Chile y, sobre todo, para los chilenos, para sentirnos parte de un todo”, manifestó. Según la historiadora, en los funerales de alta connotación se observa un protocolo no escrito que fortalece la cohesión social. “Nos tomamos las calles, eso es pura cohesión, somos cariñosos, salen las pergoleras a tirar flores. Eso le hace muy bien a la sociedad”, manifestó.

Casos emblemáticos: Gabriela Mistral y Patricio Aylwin

Sobre Gabriela Mistral, Dittborn recuerda la devoción que generó su fallecimiento. “Ella merecía por lo menos tres funerales. Muere en New York y el mundo intelectual norteamericano se mueve y tiene un funeral en Saint Patrick, y no cualquiera tiene un funeral ahí. Luego la traen a Chile y surge esta devoción espontánea de las pergoleras que salen a tirar sus pétalos a las calles. Después de esto, las pergoleras quedan como una institución para los grandes personajes de Chile”, cuenta la especialista. Subraya cómo este tipo de funerales se convierten en hitos culturales y sociales que trascienden la muerte.

En el caso del ex presidente Patricio Aylwin, Rogers recuerda el afecto de la ciudadanía durante su funeral. “Me lo contó Mariana Aylwin. Durante el funeral se les acerca muchísima gente, a agradecer, a dar abrazos, a dar condolencias. Hay una persona que le entregó a la señora Leonor Oyarzún un rosario y la señora, que era muy devota, conectó con eso y dejó su rosario de lado y se quedó rezando ese hasta el resto de su vida”, contó.