El informe Education at a Glance 2025 de la OCDE advierte que el acceso a la educación inicial en Chile se ha mantenido en un 75% durante la última década, sin variaciones desde 2013, cifra que se ubica por debajo del promedio de los países miembros, que alcanza un 85%.
El informe Education at a Glance 2025 de la OCDE advierte que el acceso a la educación inicial en Chile se ha mantenido en un 75% durante la última década, sin variaciones desde 2013, cifra que se ubica por debajo del promedio de los países miembros, que alcanza un 85%.
Hoy se dieron a conocer los resultados del Education at a Glance 2025, reporte anual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que compara a nivel internacional distintos aspectos de la educación, como financiamiento, acceso y resultados. En el caso de Chile, el estudio evidencia un fuerte rezago en la matrícula parvularia.
El documento sostiene que el acceso a la educación inicial “se estancó” y que no ha variado en una década: “En 2023, el 75% de los niños de 3 a 5 años estaba matriculado en la educación temprana, una tasa que se ha mantenido sin cambios desde 2013”. La cifra está 10 puntos porcentuales por debajo del promedio OCDE, que llega al 85%.
En el análisis comparado, Chile se ubica en niveles similares a Argentina (77%) y Brasil (75%), aunque supera a Costa Rica (71%), Colombia (67%) y México (66%). Lo paradójico es que el país invierte más que el promedio en este nivel: un 0,70% del PIB, frente al 0,60% de media en la OCDE durante 2022.
El informe también revela contrastes en otros niveles. En la enseñanza básica y media, Chile gasta anualmente US$ 5.289 por estudiante, posicionándose en el rango más bajo entre los países miembros, donde la inversión fluctúa entre US$ 2.000 y US$ 27.000. En la educación superior, la cifra alcanza los US$ 4.479 por alumno, lejos del promedio de US$ 15.000 de la OCDE.
Además, el reporte expone grandes disparidades salariales según nivel educativo. “Quienes obtuvieron un título en la educación superior ganan, en promedio, un 112% más que aquellos con educación secundaria”, diferencia que más que duplica la brecha promedio de los países OCDE (54%).