Diego Rivera: "Llegar a ese nivel de sofisticación fue un proceso largo de prueba y error, hasta crear el sistema Runa"

"Son unas piedras que, de alguna manera, tienen un contenido que es medio mágico y que son talladas", señaló el arquitecto Javier Insunza.

Diego Rivera: "Llegar a ese nivel de sofisticación fue un proceso largo de prueba y error, hasta crear el sistema Runa"

"Son unas piedras que, de alguna manera, tienen un contenido que es medio mágico y que son talladas", señaló el arquitecto Javier Insunza.

Los arquitectos Javier Insunza y Diego Rivera, fundadores de la tienda RUNA, llevan el diseño y la materialidad a un nivel donde las texturas son protagonistas de sus trabajos. Rivera explicó una de las icónicas lámparas RUNA: “Esto es madera sólida tallada y tiene un circuito de iluminación que es 360°, que puede iluminar cualquier área de la sobremesa”, un ejemplo de cómo mezclan técnicas para innovar en cada uno de sus diseños. Su experiencia con la máquina CNC (computerized numerical control) marcó un antes y un después: “Nuestros muebles no tienen tornillos ni clavos; todo es encolado y prensado”, comenta, agregando que “llegar a ese nivel de sofisticación fue un proceso largo de prueba y error, hasta crear el sistema Runa”.

La búsqueda por una identidad material los llevó también a trabajar con texturas y piedras como inspiración. Insunza destaca que “las catedrales de mármol (…) retratan muy bien parte de nuestra esencia”, y explica el origen del nombre RUNA: “Son unas piedras que (…) tienen un contenido que es medio mágico y que son talladas. Ese tallado es lo que nosotros hacemos en nuestras piezas: resalta la madera, y cuando uno ve un mueble nuestro siempre recoge elementos del ambiente y es muy sensitivo”. Ese enfoque ha consolidado colaboraciones relevantes con distintos arquitectos por ejemplo con "Gonzalo Claro hemos hecho cosas bien interesantes, como el mobiliario de casas completas”, contó.

Sus clientes, especialmente en proyectos residenciales, buscan piezas que destaquen. Como resume Insunza, “lo que funciona muy bien son las zonas comunes (…) donde de alguna manera quieren llamar la atención y mostrar lo que a uno le gusta en el diseño”. Esta necesidad llevó a abrir su showroom, una respuesta directa a cómo se percibe su propuesta: “Para nosotros (…) al ser muebles con texturas novedosas (…) a la gente le costaba entender lo que era la marca. Ver para creer”, concluye Rivera.