"Yo le digo insurrección, porque esto para mí no fue espontáneo; para mí fue algo totalmente planificado", señaló Carlo Siri, dueño de la Antigua Fuente, sobre el estallido social y las repercusiones que tuvo en su negocio.
"Yo le digo insurrección, porque esto para mí no fue espontáneo; para mí fue algo totalmente planificado", señaló Carlo Siri, dueño de la Antigua Fuente, sobre el estallido social y las repercusiones que tuvo en su negocio.
Durante el estallido social de 2019, la Fuente Alemana se convirtió en símbolo del caos en Plaza Italia, tras sufrir incendios y ataques. Su dueño, Carlo Siri, defendió su restaurante y tras los problemas en el barrio, decidió más tarde abrir en el MUT, su nuevo local. “Nace para poder trabajar en un lugar tranquilo (...). Hay que mirar todas las cosas malas que a uno le pueden suceder; una de las cosas rescatables fue habernos dado la fuerza de abrir el local del MUT”, contó.
Sobre las protestas, fue enfático: “Yo le digo insurrección, porque esto para mí no fue espontáneo (...). Vi mucha organización en la calle”.
Al cineasta Daniel Vivanco le interesó la historia de Carlo y decidió llevar su historia a la pantalla grande, creando el guion y dirigiendo la película La Fuente, que se ispira en la defensa del local. “Encuentro que lo que hace Carlo es un gesto heroico, fue un símbolo. Ahí aparece el guion”, explicó.
La película se financió con apoyo ciudadano. “En el crowdfunding minoritario logramos 40 millones en un mes (...), y de ahí 15 personas se sumaron. Costó 500 millones”, detalló Vivanco.