César Gabler y la exposición Ricardo Yrarrázaval en Galería Il Posto

La muestra en Il Posto revive tres décadas del trabajo de Ricardo Irarrázaval, un nombre clave pero poco visto en la pintura chilena. César Gabler destaca su mirada crítica y la fuerza de una obra que amplía la lectura del arte de los 80.

César Gabler y la exposición Ricardo Yrarrázaval en Galería Il Posto

La muestra en Il Posto revive tres décadas del trabajo de Ricardo Irarrázaval, un nombre clave pero poco visto en la pintura chilena. César Gabler destaca su mirada crítica y la fuerza de una obra que amplía la lectura del arte de los 80.

En Figura y Fondo en Aire Fresco, César Gabler abre las puertas a una de las exposiciones más significativas del último tiempo: la muestra retrospectiva de Ricardo Irarrázaval en Il Posto.

Gabler subraya algo que según él rara vez se dice: Irarrázaval es un nombre esencial de la pintura chilena, pero injustamente menos visible para el público general. Por eso, esta exhibición —que recorre tres décadas de su producción— llega como un acto de justicia artística.

Además, recuerda que el pintor ha transitado con absoluta libertad entre la abstracción y la figuración, siempre con una identidad inconfundible. Sus primeras obras de los años 60, marcadas por atmósferas andinas y composiciones abstractas, dan paso a figuras humanas dramáticas y existenciales, en un lenguaje que dialoga con Klee, Tanguy, Opazo o Toral, pero sin parecerse realmente a ninguno. Ya en los 80, su mirada se vuelve más sociológica: ejecutivos maduros, retratados con crudeza y una técnica de espátula que oscila entre el hiperrealismo y lo ominoso, encarnan un Chile atravesado por bonanza, crisis y poder económico.

En un espacio pequeño pero contundente, la curatoría permite observar la coherencia obsesiva del artista: la fineza del oficio, la densidad psicológica de sus personajes y la lectura crítica —sutil pero certera— de la época. Para Gabler, esta exposición ilumina una verdad que muchas veces se omite: en los años 80 no solo existió la “escena de avanzada”; coexistieron otros mundos, otras miradas y otros modos profundos de entender el arte. Irarrázaval fue uno de ellos. Y esta muestra, disponible hasta enero de 2026, es la invitación a reencontrarse con un creador que, desde la pintura, sigue ampliando el horizonte de lo posible.