No es tan positivo como se cree: los efectos negativos de las bebidas energéticas

Aunque prometen reducir el cansancio y mejorar el rendimiento, las bebidas energéticas pueden provocar desde hipervitaminosis hasta hepatitis aguda. Médicos y autoridades alertan sobre sus riesgos, especialmente en jóvenes.

No es tan positivo como se cree: los efectos negativos de las bebidas energéticas

Aunque prometen reducir el cansancio y mejorar el rendimiento, las bebidas energéticas pueden provocar desde hipervitaminosis hasta hepatitis aguda. Médicos y autoridades alertan sobre sus riesgos, especialmente en jóvenes.

Cristina Saldaña Ruiz, médica de familia en Salamanca, atendió a una universitaria de 25 años que sentía un cansancio constante. Dormía bien, no tenía enfermedades previas y llevaba una vida sana. Sin embargo, su análisis reveló exceso de vitamina B y deshidratación. “Al explorar posibles causas, reconoció que bebía varias bebidas energéticas al día”, explicó Saldaña. Al dejar de tomarlas, sus síntomas desaparecieron.

Riesgos más allá de la cafeína

Las bebidas energéticas suelen relacionarse con cafeína y azúcar, pero también contienen vitaminas en exceso. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), 100 ml pueden superar el 200% de la ingesta diaria recomendada de vitamina B2. En 205 ml ya se excede con B6 y B12. Muchas latas contienen 500 ml, lo que facilita superar niveles seguros.

El exceso de vitaminas puede generar hipervitaminosis. Aunque las del grupo B son hidrosolubles, su eliminación puede verse afectada en personas con problemas renales. La AESAN advierte que el consumo frecuente podría provocar alteraciones fisiológicas.

Casos severos documentados

El consumo excesivo también puede causar dolor de cabeza, náuseas, alteraciones hepáticas o incluso hepatitis aguda. Se reportó el caso de un hombre de 50 años que consumía entre tres y cinco bebidas diarias. Terminó con vómitos, ictericia y malestar general.

Jóvenes, los más expuestos

El uso de estas bebidas crece entre adolescentes. Según el Ministerio de Sanidad, un 54% de los jóvenes entre 14 y 18 años las consume. En mujeres, la cifra alcanza un 40,7%. Beatriz Robles, tecnóloga de alimentos, advierte que “el café generalmente se toma caliente, más despacio… Las bebidas energéticas se consumen muchas veces mezcladas con alcohol y producen lo que se conoce como borracho muy despierto”.

¿Se deben prohibir?

Asturias quiere vetarlas para menores de 16 años. Galicia ya aprobó un proyecto de ley que las equipara al alcohol. “Se trata de una norma necesaria, valiente y ambiciosa con la que buscamos una acción coordinada de toda la sociedad para proteger la salud de los menores”, dijo Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidad.

La ministra de Sanidad, Mónica García, también expresó su apoyo: “Las bebidas energéticas no dan alas. Dan ansiedad, taquicardias, depresión… ¡Muchos problemas!”.

Recomendaciones oficiales

La AESAN aconseja no consumir estas bebidas en menores, embarazadas o mujeres en lactancia. También recomienda limitar los envases a 250 ml, aunque muchos aún se venden en formato de medio litro.