“Estamos ad portas de tener una cosecha de 135 millones de cajas, donde vamos a necesitar 350 mil personas para cosechar. Chile exporta más de 3.500 millones de dólares y la cereza le ha cambiado la vida a mucha gente que vive en los sectores rurales. ¿Tenemos esa gente en Chile o no? No la tenemos”, Cristián Walker sobre la mano de obrera.
“Estamos ad portas de tener una cosecha de 135 millones de cajas, donde vamos a necesitar 350 mil personas para cosechar. Chile exporta más de 3.500 millones de dólares y la cereza le ha cambiado la vida a mucha gente que vive en los sectores rurales. ¿Tenemos esa gente en Chile o no? No la tenemos”, Cristián Walker sobre la mano de obrera.
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, se refirió a los desafíos del sector agrícola en Chile, la demanda de trabajadores para cosechas específicas y la implementación de la visa de temporero para facilitar la contratación legal de mano de obra extranjera.
Walker explicó la magnitud de la mano de obra agrícola en Chile y señaló que “Chile es un país productor y exportador de productos agrícolas” y aseguró que “exportamos 13.500 millones de dólares. Tenemos una fuerza laboral de más de un millón de forma directa y otro millón en forma indirecta”. Destacó que el problema se centra en que “la agricultura es muy intensiva en mano de obra y ocurre que tenemos ciertas labores agrícolas que requieren de muchísima gente en un período muy acotado, en las podas, raleos”.
Respecto a la cosecha de cerezas, destacó la necesidad de trabajadores adicionales debido a que “estamos ad portas de tener una cosecha de 135 millones de cajas, donde vamos a necesitar 350 mil personas para cosechar”. Además, aseguró que “Chile exporta más de 3.500 millones de dólares” y que “la cereza le ha cambiado la vida a mucha gente que vive en los sectores rurales”. A raíz de esto, planteó la pregunta: “¿Tenemos esa gente en Chile o no? No la tenemos”, expresando su preocupación frente a ese problema.
Walker también abordó el costo de la contratación formal frente a la informal. En el caso de la contratación de “un trabajador de forma formal, el costo de empresa es un 42% más alto que un trabajador informal. Lo que realmente es mano de obra barata es mano de obra nacional o de inmigrantes que no está legalizada y que se paga en negro”, aseguró.
Sobre la solución para contar con trabajadores legales, Walker explicó la implementación de la visa de temporero que actualmente se encuentra vigente en el país. “Tenemos una gran noticia: está funcionando y muy bien”. A pesar de esto, agregó que “el problema es que no funcionó antiguamente porque, para solicitar una visa de trabajo a Bolivia, tenías que pagar 150 dólares, necesitabas un pasaporte, llenar un formulario engorroso y el Servicio Nacional de Migraciones de Chile (SERMIG) se demoraba 8 meses en responderte”, acusando la lentitud de la entidad.
Detalló que gracias a los acuerdos bilaterales y convenios, el proceso ahora es mucho más ágil. Aseguró que “hace 2 años y firmamos un acuerdo bilateral con Bolivia, y después firmamos un convenio entre la Sociedad Nacional de Agricultura y el Servicio Nacional de Migraciones”. Lo que permitió que ahora se demoren “15 días en responder”. Además, apuntó que el resultado fue positivo, ya que “en el primer semestre entraron 100 mil bolivianos con visas de trabajo”.