"Subir el salario mínimo no siempre genera desempleo porque el mercado laboral funciona distinto, si un empleador tiene poder de negociación puede tener los salarios lo más bajo posible y seguir consiguiendo trabajadores".
"Subir el salario mínimo no siempre genera desempleo porque el mercado laboral funciona distinto, si un empleador tiene poder de negociación puede tener los salarios lo más bajo posible y seguir consiguiendo trabajadores".
La economista Andrea Repetto se refirió al funcionamiento del mercado del trabajo y al debate sobre el salario mínimo, señalando que las relaciones laborales no siempre se desarrollan en igualdad de condiciones entre empleadores y trabajadores.
En ese contexto, explicó que "tienes dos partes que tiene relaciones que no son balanceadas. En muchas ocasiones el empleador tiene más capacidades que el trabajador, por sí solo", destacando que esa diferencia en el poder de negociación influye en la determinación de los salarios.
Respecto del impacto que puede tener un aumento del salario mínimo sobre el empleo, Repetto sostuvo que no existe una relación automática entre ambas variables. "Subir el salario mínimo no siempre genera desempleo porque el mercado laboral funciona distinto, si un empleador tiene poder de negociación puede tener los salarios lo más bajo posible y seguir consiguiendo trabajadores", afirmó.
Asimismo, la economista abordó la estrategia que, a su juicio, está siguiendo el Ejecutivo en esta materia. "Creo que el mecanismo que está usando el Gobierno es que el salario mínimo deje de crecer a la velocidad que estaba creciendo, resguardar los costos laborales", indicó.
En esa línea, agregó que el ajuste actual no implica una reducción del ingreso mínimo, sino un cambio en el ritmo de sus incrementos. "El balance que se está viendo en el Gobierno es que el salario mínimo deje de crecer a la velocidad que lo está haciendo, no lo va a hacer retroceder, lo está ajustando con el IPC", concluyó.