“Desde los 2000 en adelante, las nuevas generaciones han hecho que vayan girando hacia el Partido Republicano, porque no se encuentran a sí mismas dentro de la coalición de votantes de los demócratas”, señaló el analista internacional, Álvaro Iriarte.
“Desde los 2000 en adelante, las nuevas generaciones han hecho que vayan girando hacia el Partido Republicano, porque no se encuentran a sí mismas dentro de la coalición de votantes de los demócratas”, señaló el analista internacional, Álvaro Iriarte.
El analista internacional y director de contenidos del Instituto Res Pública, Álvaro Iriarte, abordó la controversia generada por la imagen de Donald Trump representado como una figura divina, señalando que su eliminación tuvo efectos inmediatos en su base electoral. “Desde el momento en que la bajó hubo un efecto inmediato”, afirmó, explicando que esto se vincula tanto con el movimiento MAGA como con sectores más tradicionales del Partido Republicano. En particular, destacó el peso de la derecha cristiana, indicando que “la base tradicional del Partido Republicano tiene un componente de la derecha cristiana que se inspira en distintos movimientos de revivificación religiosa”.
En ese contexto, Iriarte advirtió que este tipo de episodios puede tener consecuencias más profundas en ciertos segmentos clave del electorado, especialmente en votantes con fuerte identidad religiosa. “La imagen (…) puede tener efectos relevantes en un grupo o bloque de votantes que es muy importante en el Partido Republicano”, sostuvo, agregando que la polémica, incluida la molestia del Papa León, trasciende la figura de Trump y afecta sensibilidades dentro de su propia coalición. A su juicio, esto se inserta en un cambio más amplio en la configuración del voto conservador en Estados Unidos.
El analista explicó que en las últimas décadas se ha producido un giro generacional en el comportamiento electoral de ciertos grupos, particularmente entre votantes católicos jóvenes. “Desde los 2000 en adelante, las nuevas generaciones han hecho que vayan girando hacia el Partido Republicano”, señaló, destacando que esto responde a temas valóricos como el aborto o la cultura woke. Sin embargo, advirtió que este tipo de controversias puede tensionar esa base, afirmando que “Trump sobrejugó su mano, sobregiró su capacidad de mantener aglutinado y hoy hay un elemento de control de daños”.