“Desde la incursión de Irán en el contexto de la guerra en Gaza, que terminó pasando por encima de todas las fronteras, su capacidad independiente se ha visto muy mermada", señaló el director del Observatorio de Asuntos Internacionales de la Universidad Finis Terrae, Alberto Rojas.
“Desde la incursión de Irán en el contexto de la guerra en Gaza, que terminó pasando por encima de todas las fronteras, su capacidad independiente se ha visto muy mermada", señaló el director del Observatorio de Asuntos Internacionales de la Universidad Finis Terrae, Alberto Rojas.
El director del Observatorio de Asuntos Internacionales de la Universidad Finis Terrae, Alberto Rojas, explicó que la confrontación entre Irán y Estados Unidos es estructural y se arrastra por décadas. “Desde 1979, Irán y Estados Unidos son enemigos acérrimos y, en este período, solo han profundizado esa lucha”, señaló. Según indicó, Teherán atribuye a Washington buena parte de sus crisis internas, mientras que EE.UU. percibe a Irán como una amenaza central en Medio Oriente, tanto por su capacidad de influencia como por su potencial desestabilizador en la región.
Rojas advirtió que ese rol regional se ha debilitado de manera significativa en el último tiempo. “Desde la incursión de Irán en el contexto de la guerra en Gaza, que terminó pasando por encima de todas las fronteras, su capacidad independiente se ha visto muy mermada”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que el país enfrenta un deterioro profundo de su red de apoyos: “Está muy debilitado en términos de aliados y de operar en otros países, incluso en términos militares”.
Este escenario, agregó, tiene efectos directos sobre la estabilidad interna del régimen. “Estamos con un Irán cada vez más desgastado, en donde cada vez el régimen teocrático tiene menor capacidad para actuar frente a estas protestas”, planteó, apuntando a una pérdida progresiva de control político y de margen de maniobra frente a la presión social.