“Lo que vemos es una decisión que le permite a Donald Trump mantener la imagen, que después de haber amenazado de manera tan apocalíptica a Irán, acepta esta pausa”, señaló.
“Lo que vemos es una decisión que le permite a Donald Trump mantener la imagen, que después de haber amenazado de manera tan apocalíptica a Irán, acepta esta pausa”, señaló.
El director del Observatorio Internacional de la Universidad Finis Terrae, Alberto Rojas abordó la compleja situación en Medio Oriente, marcada por la reciente tregua por dos semanas entre Irán y Estados Unidos, asegurando que esta pausa responde más a una estrategia política que a un verdadero avance hacia la paz.
“Lo que vemos es una decisión que le permite a Donald Trump mantener la imagen, que después de haber amenazado de manera tan apocalíptica a Irán, acepta esta pausa”, señaló.
Sin embargo, Rojas advirtió que el conflicto sigue activo y lejos de resolverse. “El reloj no se ha detenido, tenemos dos semanas, pero la guerra existe y continúa”, afirmó, subrayando que el escenario en Medio Oriente permanece abierto e incierto.
En esa línea, sostuvo que la participación estadounidense ha tenido costos crecientes: "Está teniendo un costo importante y el precio que está pagando Estados Unidos por haberse involucrado en esta guerra, cada vez crece más para el presidente Trump".
El académico también cuestionó la conducción del conflicto por parte de Washington. “Desde el 28 de febrero hemos visto una conducción de la guerra bastante errática, confusa y con declaraciones contradictorias, y la sensación que ha dejado es que Estados Unidos se involucró en este conflicto pensando que iba a durar cinco o seis días, y ha durado más de un mes”, indicó.
A pesar de ello, destacó la capacidad comunicacional del mandatario: “No cabe la menor duda de que Trump es muy hábil en convertir derrotas en victorias”.
Respecto al desenlace del conflicto, Rojas planteó que, aunque el régimen iraní podría salir debilitado, el país no sufrirá transformaciones estructurales. “Al término de esta guerra, que no sabemos cuándo ni cómo va a ser, Irán va a estar intacto. El régimen va a estar tremendamente golpeado, pero Irán va a ser el mismo”, concluyó.